Juan 14:1-16:33
"1 No se les perturbe el corazón. Ejerzan fe en Dios, ejerzan fe también en mí. 2 En la casa de mi Padre hay muchas moradas. De otra manera, se lo hubiera dicho a ustedes, porque voy a preparar un lugar para ustedes. 3 También, si prosigo mi camino y les preparo un lugar, vengo otra vez y los recibiré en casa a mí mismo, para que donde yo estoy también estén ustedes. 4 Y a donde yo voy ustedes saben el camino.”
5 Tomás le dijo: “Señor, no sabemos adónde vas. ¿Cómo sabemos el camino?”.
6 Jesús le dijo: “Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí. 7 Si ustedes me hubieran conocido, habrían conocido a mi Padre también; desde este momento lo conocen y lo han visto”.
8 Felipe le dijo: “Señor, muéstranos al Padre, y nos basta”.
9 Jesús le dijo: “¿He estado con ustedes tanto tiempo, y aun así, Felipe, no has llegado a conocerme? El que me ha visto a mí ha visto al Padre [también]. ¿Cómo es que dices: ‘Muéstranos al Padre’? 10 ¿No crees que yo estoy en unión con el Padre y el Padre está en unión conmigo? Las cosas que les digo a ustedes no las hablo por mí mismo; sino que el Padre que permanece en unión conmigo está haciendo sus obras. 11 Créanme que yo estoy en unión con el Padre y el Padre está en unión conmigo; de otra manera, crean a causa de las obras mismas. 12 Muy verdaderamente les digo: El que ejerce fe en mí, ese también hará las obras que yo hago; y hará obras mayores que estas, porque yo estoy siguiendo mi camino al Padre. 13 También, cualquier cosa que ustedes pidan en mi nombre, esto lo haré, para que el Padre sea glorificado con respecto al Hijo. 14 Si ustedes piden algo en mi nombre, lo haré.
15 ”Si ustedes me aman, observarán mis mandamientos; 16 y yo pediré al Padre, y él les dará otro ayudante que esté con ustedes para siempre, 17 el espíritu de la verdad, que el mundo no puede recibir, porque ni lo contempla ni lo conoce. Ustedes lo conocen, porque permanece con ustedes y está en ustedes. 18 No los dejaré desconsolados. Vengo a ustedes. 19 Un poco más y el mundo ya no me contemplará, pero ustedes me contemplarán, porque yo vivo y ustedes vivirán. 20 En aquel día ustedes conocerán que yo estoy en unión con mi Padre y ustedes están en unión conmigo y yo estoy en unión con ustedes. 21 El que tiene mis mandamientos y los observa, ese es el que me ama. A su vez, el que me ama será amado por mi Padre, y yo lo amaré y me mostraré a él claramente”.
22 Le dijo Judas, no el Iscariote: “Señor, ¿qué ha pasado que vas a mostrarte claramente a nosotros y no al mundo?”.
23 En respuesta, Jesús le dijo: “Si alguien me ama, observará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos nuestra morada con él. 24 El que no me ama no observa mis palabras; y la palabra que ustedes oyen no es mía, sino que pertenece al Padre que me ha enviado.
25 ”Mientras permanecía con ustedes les he hablado estas cosas. 26 Mas el ayudante, el espíritu santo, que el Padre enviará en mi nombre, ese les enseñará todas las cosas y les hará recordar todas las cosas que les he dicho. 27 La paz les dejo, mi paz les doy. No se la doy a ustedes como el mundo la da. No se les perturbe el corazón ni se les encoja de temor. 28 Oyeron que les dije: Me voy y vengo [otra vez] a ustedes. Si me amaran, se regocijarían de que sigo mi camino al Padre, porque el Padre es mayor que yo. 29 De modo que ahora se lo he dicho a ustedes antes que suceda, para que, cuando suceda, crean. 30 Ya no hablaré mucho con ustedes, porque el gobernante del mundo viene. Y él no tiene dominio sobre mí, 31 pero, para que el mundo conozca que yo amo al Padre, así como el Padre me ha dado mandamiento [de hacer], así hago. Levántense, vámonos de aquí.
15 ”Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el cultivador. 2 Todo sarmiento en mí que no lleva fruto, él lo quita, y todo el que lleva fruto él lo limpia, para que lleve más fruto. 3 Ustedes ya están limpios a causa de la palabra que les he hablado. 4 Permanezcan en unión conmigo, y yo en unión con ustedes. Así como el sarmiento no puede llevar fruto por sí mismo a menos que permanezca en la vid, así mismo tampoco pueden ustedes, a menos que permanezcan en unión conmigo. 5 Yo soy la vid, ustedes son los sarmientos. El que permanece en unión conmigo, y yo en unión con él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí ustedes no pueden hacer nada. 6 Si alguien no permanece en unión conmigo, es echado fuera como un sarmiento, y se seca; y a esos sarmientos los recogen y los arrojan al fuego, y se queman. 7 Si permanecen en unión conmigo y mis dichos permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y se efectuará para con ustedes. 8 Mi Padre es glorificado en esto, que ustedes sigan llevando mucho fruto y demuestren ser mis discípulos. 9 Así como me ha amado el Padre y yo los he amado a ustedes, permanezcan en mi amor. 10 Si observan mis mandamientos, permanecerán en mi amor, así como yo he observado los mandamientos del Padre y permanezco en su amor. 11 ”Estas cosas les he hablado, para que mi gozo esté en ustedes y su gozo se haga pleno.
12 Este es mi mandamiento: que ustedes se amen unos a otros así como yo los he amado a ustedes. 13 Nadie tiene mayor amor que este: que alguien entregue su alma a favor de sus amigos. 14 Ustedes son mis amigos si hacen lo que les mando. 15 Ya no los llamo esclavos, porque el esclavo no sabe lo que hace su amo. Pero los he llamado amigos, porque todas las cosas que he oído de mi Padre se las he dado a conocer a ustedes. 16 Ustedes no me escogieron a mí, sino que yo los escogí a ustedes, y los nombré para que vayan adelante y sigan llevando fruto y que su fruto permanezca; a fin de que sin importar qué le pidan al Padre en mi nombre, él se lo dé a ustedes.
17 ”Estas cosas les mando: que se amen unos a otros. 18 Si el mundo los odia, saben que me ha odiado a mí antes que los odiara a ustedes. 19 Si ustedes fueran parte del mundo, el mundo le tendría afecto a lo que es suyo. Ahora bien, porque ustedes no son parte del mundo, sino que yo los he escogido del mundo, a causa de esto el mundo los odia. 20 Tengan presente la palabra que les dije: El esclavo no es mayor que su amo. Si ellos me han perseguido a mí, a ustedes también los perseguirán; si ellos han observado mi palabra, también observarán la de ustedes. 21 Mas todas estas cosas las harán contra ustedes por causa de mi nombre, porque ellos no conocen al que me ha enviado. 22 Si yo no hubiera venido y no les hubiera hablado a ellos, no tendrían pecado; pero ahora no tienen excusa de su pecado. 23 El que a mí me odia, odia también a mi Padre. 24 Si yo no hubiera hecho entre ellos las obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora han visto y también han odiado tanto a mí como a mi Padre. 25 Pero es para que se cumpla la palabra [que está] escrita en la Ley de ellos: ‘Me odiaron sin causa’. 26 Cuando llegue el ayudante que yo enviaré a ustedes del Padre, el espíritu de la verdad, que procede del Padre, ese dará testimonio acerca de mí; 27 y ustedes, a su vez, han de dar testimonio, porque han estado conmigo desde que principié.
16 ”Les he hablado estas cosas para que no se les haga tropezar. 2 Los expulsarán de la sinagoga. De hecho, viene la hora en que todo el que los mate se imaginará que ha rendido servicio sagrado a Dios. 3 Mas ellos harán estas cosas porque no han llegado a conocer ni al Padre ni a mí. 4 Sin embargo, les he hablado estas cosas a ustedes para que, cuando llegue la hora para ellas, se acuerden de que se las dije.
”Estas cosas, sin embargo, no se las dije al principio, porque estaba con ustedes. 5 Pero ahora voy al que me ha enviado, y sin embargo ni uno de ustedes me pregunta: ‘¿Adónde vas?’. 6 Pero porque les he hablado estas cosas el corazón se les ha llenado de desconsuelo. 7 No obstante, les digo la verdad: Es para provecho de ustedes por lo que me voy. Porque si no me voy, el ayudante de ninguna manera vendrá a ustedes; pero si sigo mi camino, lo enviaré a ustedes. 8 Y cuando ese llegue dará al mundo evidencia convincente respecto al pecado y respecto a la justicia y respecto al juicio: 9 en primer lugar, respecto al pecado, porque ellos no están ejerciendo fe en mí; 10 luego respecto a la justicia, porque voy al Padre y ustedes no me contemplarán más; 11 luego respecto al juicio, porque el gobernante de este mundo ha sido juzgado.
12 ”Tengo muchas cosas que decirles todavía, pero no las pueden soportar ahora. 13 Sin embargo, cuando llegue aquel, el espíritu de la verdad, él los guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propio impulso, sino que hablará las cosas que oye, y les declarará las cosas que vienen. 14 Aquel me glorificará, porque recibirá de lo que es mío y se lo declarará a ustedes. 15 Todas las cosas que el Padre tiene son mías. Por eso dije que él recibe de lo mío y se [lo] declara a ustedes. 16 Dentro de poco no me contemplarán más, y, otra vez, dentro de poco me verán”.
17 Por eso, algunos de sus discípulos se dijeron unos a otros: “¿Qué significa esto que nos dice: ‘Dentro de poco tiempo no me contemplarán, y, otra vez, dentro de poco tiempo me verán’, y, ‘porque voy al Padre’?”. 18 Así que decían: “¿Qué significa esto que dice de ‘poco tiempo’? No sabemos de qué habla”. 19 Jesús supo que querían interrogarlo, de modo que les dijo: “¿Andan inquiriendo entre ustedes sobre esto, porque dije: Dentro de poco no me contemplarán, y, otra vez, dentro de poco me verán? 20 Muy verdaderamente les digo: Ustedes llorarán y plañirán, pero el mundo se regocijará; ustedes estarán desconsolados, pero su desconsuelo será cambiado a gozo. 21 La mujer, cuando está dando a luz, siente desconsuelo, porque ha llegado su hora; mas cuando ha dado a luz al niñito, ya no se acuerda de la tribulación, por el gozo de que un hombre haya nacido en el mundo. 22 Ustedes también, pues, ahora sienten, en realidad, desconsuelo; pero los veré otra vez, y se regocijará su corazón, y su gozo nadie se lo quitará. 23 Y en aquel día ustedes no me harán pregunta alguna. Muy verdaderamente les digo: Si le piden alguna cosa al Padre, él se la dará en mi nombre. 24 Hasta el tiempo actual ustedes no han pedido una sola cosa en mi nombre. Pidan y recibirán, para que su gozo se haga pleno.
25 ”Les he hablado estas cosas en comparaciones. Viene la hora en que ya no les hablaré en comparaciones, sino que les informaré con claridad acerca del Padre. 26 En aquel día pedirán en mi nombre, y no les digo que haré petición al Padre respecto a ustedes. 27 Porque el Padre mismo les tiene cariño, porque ustedes me han tenido cariño a mí y han creído que salí como representante del Padre. 28 Salí del Padre y he venido al mundo. Además, dejo el mundo y sigo mi camino al Padre”.
29 Dijeron sus discípulos: “¡Ves! Ahora hablas con claridad, y no expresas comparación alguna. 30 Ahora sabemos que sabes todas las cosas y no necesitas que nadie te interrogue. En esto creemos que saliste de Dios”. 31 Jesús les contestó: “¿Ahora creen? 32 ¡Miren! Viene la hora, en realidad, ha llegado, en que serán esparcidos cada uno a su propia casa, y me dejarán solo; y sin embargo no estoy solo, porque el Padre está conmigo. 33 Les he dicho estas cosas para que por medio de mí tengan paz. En el mundo están experimentando tribulación, pero ¡cobren ánimo!, yo he vencido al mundo”.”